El ramo ideal existe y este verano viene en versión silvestre, colorida o en cascada
Redacción: Laura Pinillos
Hay quienes dicen que el ramo de novia es solo un complemento. Pero seamos sinceras: ¿acaso no es el detalle que pone la guinda floral al look nupcial? Este verano, los ramos no vienen a pasar desapercibidos. Vienen a hablar alto, a contar historias y a robarse más de una mirada (y selfie). Desde mezclas silvestres con alma bohemia hasta explosiones de color y formas inesperadas, lo que veremos esta temporada en manos de las novias es pura inspiración floral. ¿Lista para descubrir cuál será tu flechazo botánico?
Este verano, llega una explosión de color de la mano de los ramos de flores para las novias más atrevidas
Si hay algo que dice «¡me caso!» con más fuerza que el vestido, es el ramo. Ese pequeño (o no tan pequeño) detalle que acompaña a la novia en su gran entrada, en sus fotos más emotivas y, por qué no, en ese momento de película donde lo lanza al aire como quien lanza la suerte. Y este verano, queridas novias e invitadas curiosas, los ramos vienen cargados de personalidad, frescura y un poquito de «me salí del Pinterest y me fui al campo a recoger flores». Vamos a ello.
1. Margaritas y flores silvestres: el encanto de lo sencillo
Las margaritas se han convertido en las reinas del campo… y de las bodas veraniegas. Este año pisan fuerte en los ramos con su aire campestre, romántico y despreocupado. Se mezclan con otras flores silvestres, espigas o ramitas de lavanda para crear ese efecto «recién recogido» que grita boho chic sin despeinarse.
Ideal para novias que quieren algo natural, fresco y con aroma a verano de verdad. Si tu boda es al aire libre, en el campo o junto al mar, este ramo te va a entender mejor que tu playlist de Spotify.
2. ¡Color, color y más color!
Atrás quedaron los ramos tímidos y monocromáticos. Este verano se llevan los ramos como si fueran una fiesta en miniatura: rosas fucsias, girasoles, claveles rojos, flores naranjas, moradas, ¡todo junto! Porque el blanco está muy bien, pero un estallido de color es pura alegría.
Perfecto para novias con personalidad vibrante que quieren dejar claro que su boda va a ser todo menos aburrida. Bonus: quedan espectaculares en las fotos.
3. Tulipanes: elegancia con acento holandés
Los tulipanes no son solo para los jarrones de salón. Este verano se cuelan con fuerza en los ramos de novia, aportando una elegancia sobria pero moderna. Puedes llevarlos en solitario (monocromáticos, blancos o en tonos pastel) o combinados con otras flores para un efecto más rompedor.
Son ideales para las novias minimalistas, con gusto por el diseño y que saben que menos es más… pero con tulipanes, mejor.
4. Ramos en cascada: el regreso de la diva
Sí, volvieron. Los ramos en cascada están viviendo su segunda luna de miel, y este verano veremos muchos desafiando la gravedad con su caída elegante. Combinan perfectamente con vestidos de líneas clásicas o con novias que quieren dar un wow factor sin necesidad de brillos ni coronas.
Un consejo: este tipo de ramo roba miradas, así que asegúrate de que va a juego con tu actitud (y tu bíceps, que algo de peso tienen).
5. Centurion: el invitado inesperado
¿Y si te dijéramos que este verano también se lleva el ramo con CENTURION? No, no hablamos de un guerrero romano, sino de esa flor original y con nombre de gladiador que está conquistando los corazones (y los bouquets). Con su forma única y su textura llamativa, el Centurion aporta un toque sofisticado y ligeramente exótico que rompe con lo clásico, sin volverse extravagante.
Es el ramo que elegiría una novia moderna, valiente y con gusto por lo diferente. Y además, combina de maravilla con verdes intensos, eucalipto y detalles dorados.
¿Con cuál te quedas?
Cada ramo cuenta una historia y este verano hay flores para todas las personalidades: desde la romántica silvestre hasta la explosiva de color, pasando por la reina de la elegancia o la novia con alma de musa botánica. Así que ya sabes, elige el ramo que hable de ti, que te haga sonreír al verlo y que, cuando lo lances (si lo lanzas), arranque un «¡wow!» de las invitadas.
Porque sí, las flores también tienen algo que decir. Y este verano, lo están diciendo alto, claro y con mucho, pero mucho estilo.