Zapatos planos para invitadas más allá de las bailarinas
Redacción: Redacción
Cuando se trata de asistir a una boda, los zapatos planos han ganado protagonismo como una opción elegante y cómoda, sin comprometer el estilo
Atrás quedaron los días en que las bailarinas eran la única alternativa al tacón; hoy en día, los diseños planos son igual de sofisticados y versátiles. Para las invitadas que buscan un equilibrio perfecto entre comodidad y estilo, exploramos tres tipos de calzado que están marcando tendencia: mocasines, zapatos Mary Jane y los icónicos slingback.
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Los mocasines clásicos y elegantes
Los mocasines han evolucionado de un diseño clásico masculino a un imprescindible en el guardarropa femenino, gracias a detalles modernos como hebillas doradas, texturas metálicas y bordados sofisticados. Para una boda, apuesta por mocasines de charol o terciopelo en tonos joya como el burdeos, el verde esmeralda o el azul zafiro. Son ideales para combinarlos con vestidos midi o trajes de dos piezas, aportando un aire de sofisticación relajada. Además, su estructura cómoda y suela robusta te permitirán disfrutar del día completo sin preocuparte por el dolor en los pies.
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Los zapatos ‘Mary Jane’ que no pasan de moda
Los Mary Jane, reconocidos por su característica correa en el empeine, han regresado con fuerza, convirtiéndose en sinónimo de elegancia retro. Este tipo de calzado es perfecto para las invitadas que buscan un estilo femenino y refinado. Opta por diseños con detalles contemporáneos, como acabados en charol o adornos con perlas o cristales. Los Mary Jane funcionan a la perfección con vestidos de vuelo, faldas midi o incluso pantalones palazzo. Además, son ideales para bodas de día, donde puedes lucir colores claros o pasteles que complementen la estética romántica del evento.
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Slingback de ‘mini tacón’
Los zapatos slingback, con su inconfundible diseño abierto en el talón, son el epítome de la elegancia atemporal. Estos zapatos planos, que Chanel popularizó en los años 50, han sido reinventados con un sinfín de estilos, desde diseños bicolores hasta versiones con aplicaciones de pedrería. Para bodas de noche, elige slingbacks en tonos metalizados o negros con detalles brillantes, mientras que para bodas de día, los tonos neutros o nude son una opción ganadora. Este diseño combina especialmente bien con vestidos rectos o de corte evasé, proporcionando un acabado minimalista pero de gran impacto.