Forma y fondo, de la mano de Juan Vidal

NOVIA

Redacción: Laura Pinillos

Fiel a sus iconoclastas convicciones creativas, hay innumerables razones por las que Juan Vidal se ha convertido en uno de los nombres más destacados de la industria patria. Y no solo hablamos de la moda, ahora también conquista a las mujeres que buscan un vestido para casarse.

Cortesía de Juan Vidal

Fotografía de Álvaro Gracia

Cortesía de Juan Vidal

Fotografía de Jorge Fuster

En pleno barrio de Chueca, el número 21 de la Calle Infantas atesora un secreto. Nadie pretende encontrar en una de los barrios más efervescentes y frenéticos de la ciudad madrileña, un exquisito taller de costura en el que se materializan, a fuego lento, las ensoñaciones textiles más laboriosas.   A pocos metros de Gran Vía, Juan Vidal (Elche, 1980) decidió asentar su atelier, al que accedemos para descubrir su primera colección para novias.

Un inmaculado suelo de microcemento blanco, grandes ventanales o la luz del techo convierten el espacio en un emplazamiento acogedor. Un lugar donde inspirarse y dejar volar la imaginación. 

Líneas depuradas y limpias, que sólo son interrumpidas por los colores de sus últimas colecciones, que dejaron de seguir la lógica de las temporadas y se ofrecen a modo de cápsulas. Formalmente impecables y conceptualmente profundas las propuestas más recientes reflexionan sobre ideas como el amor o la suerte.  

El espacio – al que solo se accede mediante citas concertadas- aúna dos mundos paralelos. Interiorismo y moda conviven a través de tejidos, colores y formas, las de su última colección ‘Las flores del mal’ cuajada de estampados exuberantes y siluetas yeyé.

Dispuestos sobre una gran mesa en el centro de este loft, decenas de libros evocan a los maestros de la costura del siglo XX. ¿En el centro? Un gran jarrón del rebosante de claveles desde el que nos recibe en su intimidad el propio Juan con una delicadeza y candor inusuales.

Hijo y nieto de empresarios, su pulsión por la creación la estimuló desde pequeño de una forma muy natural, con un padre sastre y una madre dedicada a la compra de moda italiana y francesa. ‘Cuando se casaron, hicieron el tándem perfecto para contagiarme su fiebre por la ropa’, nos confiesa el propio diseñador.

Muchos conocen su faceta como diseñador de moda -lo han escogido celebrities como Lana del Rey, Kendall Jener o Lady Gaga-  pero ¿qué esconde su versión más romántica teñida de blanco? Le preguntamos para descubrirlo.

¿Cómo empezó su aventura en el mundo de las novias?

Todo comenzó experimentando yo mismo en el taller familiar. Y en una ocasión, la hija de una clienta me dio la oportunidad de diseñar su vestido de novia cuando yo tenía 15 años. A partir de ese momento, todo ha fluido de manera natural.

¿Qué recuerda de ese primer vestido?

El diseño que confeccioné era para una mujer deportista, joven y enérgica. Ella misma me confesó que no buscaba algo extremo, sino algo que la definiese por completo. Basé la identidad del vestido en la idea de una camiseta de tirantes de estilo deportivo, en satén de seda con canal de punto. Un vestido que, si lo reinterpretara hoy, estaría igual de vivo que en aquel momento.

Después de más de 20 años de carrera, fue en mayo de 2024 cuando decidió crear su primera colección cápsula para novia. ¿Por qué?

La principal razón es porque conseguimos un estudio en Madrid. Uno de los fuertes que teníamos en Alicante es que hacíamos vestidos a medida y de novia sin cesar. En Madrid no teníamos espacio, hasta ahora. Vimos la oportunidad única de mostrar una cápsula nupcial, de ese modo dimos a conocer al mundo algo que antes hacíamos en privado.’

¿Con un objetivo claro?

Si, conectar con la clienta. La novia funciona de otra forma, es slow fashion.

¿Cómo son las novias de Juan Vidal?

Lo cierto es que no tienen mucho en común mis novias. Me gusta la diversidad. Quizás, el elemento que comparten son las espadas: me gusta trabajarlas y decorarlas. Todas mis novias son muy particulares, con una forma de entender la vida concreta que yo intento comprender y adaptar a su vestido soñado.

Además, siendo ilicitano ¿el olor del mar mediterránea se cuela en sus diseños?

Yo creo que representa todo lo que hago. Tengo un carácter mediterráneo, algo enérgico, expuesto al sol. Sin duda, el mar está presente en mi trabajo.

¿Cómo consigue diseñar ese vestido soñado del que hablas?

Son ellas mismas las que lo diseñan. Todas las novias describen su vestido cuando se sientan

conmigo sin darse ni cuenta. Tan solo tengo que encajar las piezas y descartar aquellas que no funcionan en su conjunto.

 



Vestido de novia con flores de Sophie et Voilá

Cortesía de Juan Vidal

Fotografía de Álvaro Gracia

Para aquella novia que no tiene claro cómo quiere su vestido, ¿qué consejos le darías para comenzar?

Empezar a la inversa. Es decir, hacer una lista de lo que seguro que tiene claro que no quiere para su vestido. Y hablar del tema, yo tengo un montón de preguntas para ellas.

¿Veremos próximamente una nueva presentación?

Si, preparo algo, pero no me gusta revelar nada.

Además de la colección, también hace diseños de novia a medida para novias ¿Cuál es el diseño que más quebraderos de cabeza le ha provocado?

Sobre todo, aquellos que son poco convencionales, con los que exploras algo completamente nuevo. Suponen todo un reto porque no los has trazado antes, pero a su vez los disfruto precisamente por ello.

Con el desafío de la inmediatez y el crecimiento del pret-a-porter (con un alto crecimiento actual entre los diseñadores de novias) ¿Hacia dónde cree que va el sector nupcial?

Estamos en un momento que nunca se sabe. Recibimos peticiones online y a su vez funcionan los diseños made to order. Nosotros estamos abiertos a todas las posibilidades.

Con tantos grandes nombres en el sector nupcial, se atrevió a abrirse hueco. ¿Cree que hay sitio para todos?

Si. La demanda es enorme por lo que la oferta también debe serlo.

¿Tiene algún vestido fetiche de novia?

Me apasiona el vestido de Lady Di, y el porqué es facilísimo. Se trata de un vestido cinematográfico, muy fotografiable que abarca mucho espacio y a su vez, flota. Ha dejado imágenes para el recuerdo llenas de belleza y de romanticismo, y su vez sé que es un vestido que en general espanta, motivo por el cuál me atrae más.

¿Cuál es el vestido de novia que le gustaría diseñar?

Me gustaría hacer uno de esos vestidos que pasan a la historia, que narran el momento actual que vivimos, que te ubican en espacio y tiempo. Como el mismo de Diana. Con él sabes perfectamente a qué época pertenece y cómo era la sociedad del momento solo con verlo.

Y para finalizar, ¿por qué una novia debería elegir a Juan Vidal?

Esa misma pregunta se la hago yo a las novias que vienen a visitarnos y todas coinciden en la misma respuesta: eligen mi firma por su estilo tan especial.

Nosotras también coincidimos: su estilo marcado, minimalista y con toques modernos, hace de Juan Vidal una pieza clave en el sector nupcial.

Cortesía de Juan Vidal

Fotografía de Álvaro Gracia

Cortesía de Juan Vidal

Fotografía de Álvaro Gracia