Tres hoteles de lujo en España donde vivir una luna de miel (sin coger un avión)

Honeymoon

Redacción: Laura Pinillos

No hace falta cruzar el mundo para vivir una luna de miel de película. A veces, el destino perfecto está a un par de horas de casa y viene con cama espectacular, spa, gastronomía de altura y una copa (o dos) esperando. Madrid y La Mancha se convierten así en el escenario perfecto para escaparse en pareja, desconectar de todo y, por qué no, volver a sentir ese cosquilleo de recién casados. Porque el verdadero lujo, al final, es tener tiempo para dos.

¿Quién ha dicho que para sentirse de luna de miel hay que cruzar medio mundo? Tres hoteles de lujo, tres formas muy distintas de escaparse en pareja y una misma idea: celebrar que estáis juntos, aunque el viaje empiece mucho más cerca de casa.

Porque a veces no hace falta una isla privada, doce horas de avión ni cambiar de continente para conseguir esa sensación de “el mundo se ha quedado fuera y aquí solo estamos nosotros”. Basta con elegir bien el hotel. Y estos tres tienen argumentos de sobra para convertir una escapada en un auténtico viaje para dos.

Brach Madrid

La opción para quienes creen que una luna de miel también puede tener taxis, cócteles y noches que acaban tarde.Brach Madrid tiene ese je ne sais quoi parisino que hace que todo parezca un poco más especial, pero sin renunciar a su ADN madrileño.

En plena Gran Vía, el hotel lleva la firma de Philippe Starck, que ha imaginado sus espacios como una especie de viaje por el Madrid de los años 20 y 30 pasado por un filtro francés y contemporáneo. El resultado es una estética de nostalgia moderna, llena de objetos, materiales y detalles que hacen que simplemente quedarse mirando alrededor ya sea parte del plan.

Y aquí viene lo importante para una escapada en pareja: 57 habitaciones y suites, restaurante, pastelería francesa, bar y un Spa & Sports Club de 400 m². Es decir, podéis empezar el día con un desayuno que se alarga peligrosamente, pasar la tarde entre tratamientos y piscina y terminar arreglándoos para salir a cenar sin necesidad de coger un taxi demasiado lejos.

Nos gusta porque: su ubicación permite combinar el placer de no hacer absolutamente nada con el de salir a disfrutar Madrid.

BLESS Madrid

Para parejas que consideran que descansar está muy bien, pero brindar también. BLESS Madrid pone el glamour en modo barrio de Salamanca y lo mezcla con una propuesta sofisticada, cosmopolita y, sobre todo, bastante hedonista.

Sus habitaciones y suites son el punto de partida, pero aquí el verdadero peligro es pensar que vais a salir “solo a tomar una copa” y acabar haciendo planes para toda la noche. Pinzelada, su espacio de cócteles, está pensado precisamente para eso: beber algo rico, arreglarse un poco más de lo necesario y dejar que la tarde se convierta en noche.

Y después está Picos Pardos Sky Lounge, el rooftop del hotel, con vistas de Madrid y una propuesta gastronómica diseñada para acompañar esas tardes que no tienen ninguna intención de terminar pronto.

Es, en definitiva, un hotel para celebrar. Para pedir una botella, compartir platos, brindar por lo que acaba de empezar y recordar por qué las escapadas en pareja son una idea estupenda.

Nos gusta porque:  la combinación de hotel de lujo, gastronomía, cócteles y rooftop hace que prácticamente no haya que salir del hotel para tener un planazo.

Vestido de novia con flores de Sophie et Voilá

La Caminera Club de Campo

Y para quienes después de la boda lo único que quieren es silencio, naturaleza y cero prisas: La Caminera. A unas dos horas de Madrid, este antiguo cortijo señorial reconvertido en hotel de lujo tiene exactamente lo que una buena luna de miel debería tener: espacio para desconectar del mundo y tiempo para estar juntos.

Aquí el paisaje cambia por completo. Habitaciones con vistas al campo, olivares, viñedos, paseos sin rumbo y esa sensación tan poco habitual de que, por una vez, no hay ninguna necesidad de mirar el reloj.

Uno de sus grandes protagonistas es Elaiwa Spa, un espacio de bienestar de 800 m² inspirado en las propiedades del aceite de oliva. Porque si hay una ocasión perfecta para reservar un tratamiento, ponerse una bata y desaparecer durante unas horas, probablemente sea esta.

Y luego está la comida. Retama, su restaurante con Estrella Michelin, dirigido por el chef Miguel Ángel Expósito, reinterpreta los sabores manchegos desde una mirada contemporánea. Una buena razón —como si hiciera falta alguna— para sentarse a cenar sin ninguna prisa.

Para los más activos también hay golf entre olivares y viñedos, paseos por el entorno e incluso la posibilidad de llegar en avión privado gracias a su aeródromo.

Nos gusta porque: la sensación de exclusividad y de estar realmente lejos de todo sin necesidad de irse demasiado lejos.

Tres hoteles, tres maneras de volver a estar de luna de miel

La buena noticia es que no existe una única forma de celebrar el amor. Brach Madrid es para quienes quieren una luna de miel urbana, estética y muy parisina; BLESS Madrid, para los que prefieren añadir glamour, cócteles y una buena dosis de diversión; y La Caminera, para quienes sueñan con desaparecer unos días entre naturaleza, gastronomía y bienestar.

Tres destinos muy diferentes y una misma conclusión: a veces el lujo no consiste en irse muy lejos, sino en tener tiempo —y ganas— de disfrutar del que tenemos juntos.